martes, 6 de junio de 2017

UN INCREIBLE DIA SIN CELULAR

Desde hace ya algún tiempo no estoy muy al tanto del celular y eso me hace sentir de alguna manera un poco liberada, así que decidí tomarme un día sin celular y observar que era lo que sucedía si no tenía este aparato conmigo.

La primera hora era como de angustia, quería revisarlo, pero aguanté mis ganas y no lo hice, y conforme iban pasando las horas me sentí mucho mas tranquila, pero por sobretodo “liberada”, siempre estamos pendientes del celular, de quien nos llamó, escribió o de las notificaciones de nuestras redes sociales favoritas.

El no haber tenido celular por un día además me recordó que antes vivíamos sin ellos y éramos igual o mas felices aun, nos sentábamos en las mesas a platicar, o a ver televisión en familia, o simplemente una salida con amigos de toda la vida.

Esta era ha evolucionado a pasos agigantados y no podemos darle el alcance, aun no entendemos el celular que tenemos y ya salió la última versión del mismo.



Extraño mucho mi niñez, en donde estar comunicados era literalmente enviarme una carta manuscrita a alguien, o sentarte en el teléfono fijo (si es que tenias) de tu casa y hablar con tus amigas, mientras tus padres te llamaban la atención por ocupar el teléfono durante tanto tiempo, ya que podía entrar otra llamada que fuese realmente importante. Eran, por supuesto, otros tiempos.

Veo hoy que los grupos de amigos que salen a departir no comparten mucho, están todos juntos pero a la vez cada uno en su equipo celular y eso a mi humilde entender no es comunicación ni acercamiento y mucho menos un momento de compartir.

He disfrutado mucho mi día sin mi celular, me he sentido liberada, libre, sin ataduras a un objeto que es solo eso “un objeto”, me quedo feliz, satisfecha y contenta de haberlo hecho.

Te invito a probar vivir un día sin tu celular, es una experiencia reconfortante.

Infinitas Epifanías para Ti!


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