Todos tenemos uno o quizá varios
espejos en casa, pero lo que quizá no sabemos es que todos tenemos un espejo en
el alma, sí en el alma.
¿Cómo reconocemos a este espejo en
nuestra alma?, pues a través de nuestro entorno, a través del universo, del
mundo, de las personas, animales, paisajes, etc., todo, absolutamente todo es
nuestro espejo espiritual.
¿Cómo así?
Es simple de reconocer, cuando una
situación, persona, animal, paisaje o cualquier objeto nos da una sensación
negativa, es porque es algo que nuestro espejo interno esta reconociendo en
nosotros, dicho en otras palabras “lo que no me gusta de ti, lo cambio en mí”.
Nos sucede que a veces una persona o
circunstancia nos genera rechazo y no sabemos el por qué, esta situación no la
podemos cambiar en la otra parte pero sí en nosotros mismos una vez que es
reconocida, entonces el primer paso es reconocer que es lo que nos “incomoda” y
una vez reconocido, trabajar en ello para mejorarlo en nosotros mismos.
Nuestro espejo interno es espiritual y
sabio y siempre pero siempre nos mostrará a través de nuestro entorno todo
aquello que debemos mejorar o cambiar, pues no se trata de las otras personas o
circunstancias, se trata de nosotros mismos y de nuestros propios errores.
Por ejemplo, si no nos gusta algún
comportamiento de otra persona, es porque en el fondo nos molesta tanto que
algo de “lo mismo” debemos tener en nuestro interior que puede o no haber
aflorado, podemos o no haberlo reconocido, digámoslo más simple aún: “si me
molesta e incomoda que ese persona sea mentirosa o imprudente, es porque yo
debo cambiar esa parte en mí y no en la otra persona, es decir trabajar para no
mentir y dejar de ser imprudente”.
No tenemos cómo cambiar a otras
personas o circunstancias pero sí tenemos la posibilidad (y yo diría hasta casi
obligación) de cambiar y mejorar nosotros mismos y por nuestra mejoría como
personas y como seres espirituales que somos.
Así que ya lo sabes, es
responsabilidad nuestra cambiar en nosotros mismos y no desear cambiar las
circunstancias externas, cambiemos desde adentro y nuestra vida será mas plena
y dichosa.
Infinitas Epifanías para Ti!