No debería existir amor más grande que
el que uno debe tenerse a sí mismo, de esta manera podemos llevar toda nuestra
vida desde el corazón y lograr ser plenamente felices y hacer felices a quienes
mas amamos, ya que si nosotros no somos felices nuestro entorno lo sentirá así.
Si no logramos amarnos a nosotros
mismos y siempre estamos juzgándonos solo lograremos hacernos daño, por un lado
está el ser analítico (que no es negativo) y por otro lado está el cuestionarte
cada paso que das en tu vida y encontrando siempre pero siempre situaciones
negativas.
Debemos aprender a tomar
responsabilidad por nuestras acciones, ya que el 80% de las situaciones que
vivimos son responsabilidad nuestra y el otro 20% es solo circunstancial, si
entendemos este concepto podemos empezar a tomar responsabilidad de nuestros
actos y afrontar sus consecuencias sin sentirnos víctimas de nada de lo que nos
suceda.
Somos seres humanos y como tal, fallaremos
en algunos momentos, pero estas fallas no son más que un “empuje” para mejorar
nosotros mismos, si vivimos en responsabilidad de nosotros y nuestros actos
nuestra vida será mas placentera y feliz, pero si empezamos a culpar a todo lo
que esta a nuestro alrededor viviremos siempre equivocados y esto nos traerá
infelicidad y frustración.
¿Cómo tomamos responsabilidad por
nuestras vidas?
Viviendo desde el corazón, siguiendo
nuestros valores, fortaleciendo nuestras virtudes y mejorando nuestros defectos,
respetando y aceptando al prójimo tal cual es, entendiendo que cada individuo
es un mundo y que siempre tendrá una razón para hacer lo que hace o pensar como
piensa, no debemos juzgar ni criticar, ni siquiera a nosotros mismos, pues
vivimos en constante evolución y esto nos lleva a crecer cada día si sabemos
aprovechar las enseñanzas que la vida nos pone en el camino.
Infinitas Epifanías para Ti!

No hay comentarios:
Publicar un comentario