Ayer en el cielo debió haber tremenda
festividad por tu cumpleaños, yo desde aquí fui a visitarte a tu casa y
converse contigo unos minutos, te salude primero por tu cumpleaños y luego le
agradecí a Dios por permitirme haber estado en tu vida, pero sobretodo, le
agradecí el que Tú estés en la mía, sí, porque tu aun sigues en mi vida, en mi
día a día, y en cada acción que realizo, estas conmigo a cada lugar al que voy.
Estos años que ya pasaron desde tu
partida han sido algo difíciles emocionalmente sin ti, siempre fuiste mi ancla
a tierra, mi punto de partida y de llegada, eras la persona que mas amo en este
universo, aun te extraño como el primer día de tu partida.
Hoy la vida es distinta, vamos
evolucionando y otras personas cambiando a medida que pasa el tiempo, pero
estoy segura que cada uno te recuerda a su modo y mucho, hoy luego de varios
años sin ti, tu presencia aun es necesaria para una vida mas alegre y
sonriente.
No estoy segura de cuantos años
cumpliste ayer, pero si estoy segura que los hubieras vivido con ese amor tan
grande que nos tenias a todos y con mucha sabiduría, esa sabiduría de vida que
nos transmitías en cada momento, con cada consejo o con cada llamada de
atención, siempre firme pero con el corazón mas dulce y noble que he conocido
en este planeta.
Gracias con todas mis fuerzas, muchas
gracias por todo lo que me diste, por todo lo que me enseñaste, por todo lo que
compartimos y por todas tus enseñanzas, que las guardo y pongo en practica
hasta el día de hoy.
Hoy comparto el tiempo con los mas
pequeños de la misma forma en que tu la compartías conmigo, jugando, viendo tv,
comprándonos tus golosinas favoritas, aconsejando con mano firme pero con mucho
amor a la vez, para que, como decías Tú: “sean hombres y mujeres de bien”. No
sabría decirte si soy una persona de bien, pero si puedo decirte que lo
intento, intento cultivarme por dentro cada día y en cada acción que realizo
tal y como me lo enseñaste.
Infinitas gracias porque se que todo
lo bueno que tengo te lo debo única y exclusivamente a ti, me protegiste cuando
fui atacada, me amaste cuando nadie me amó, me cuidaste cuando estaba enferma y
me brindaste todo tu apoyo en cada decisión que tomé.
Estoy y estaré eternamente agradecida.
Te Amo mi Bella y Preciosa Alma. Gracias por todo!

No hay comentarios:
Publicar un comentario