En este mundo tan vertiginosamente
bullicioso y rápido, dar paso al silencio es un gran reto, pero al mismo tiempo
es un gran alivio para la mente, el cuerpo y el espíritu.
Al dejar de hablar por un tiempo
prolongado, le damos también un descanso a nuestro cerebro, pues este se
aquieta y deja que los pensamientos se calmen o hasta desaparezcan por un
momento y esto nos proporciona sensación de bienestar.
Si hacemos silencio, nuestros
pensamientos se aquietan y vuelve la calma a nosotros, podemos hacerlo
meditando o simplemente quedarnos en silencio sin pronunciar palabra alguna
durante un lapso de tiempo, verás que al inicio los pensamientos estarán ahí,
revoloteando tu cabeza y serán muchos los pensamientos que te vengan a la
mente, pero si decides estar en silencio te darás cuenta de que poco a poco
estos pensamientos se aquietan y dan paso a la tranquilidad, el silencio
interior y por ende a la calma.
Nuestras preocupaciones se convertirán
en soluciones y tendremos mejores tomas de decisiones para las circunstancias
que estemos atravesando.
La mente es como un coliseo lleno de
personas, en este caso las personas vienen a ser los pensamientos, y llegara un
momento en que no podrá entrar ninguna persona más porque de lo contrario el
coliseo explotaría, es lo mismo que pasaría con nuestra mente, si los
pensamientos son muchos y las preocupaciones también colapsaremos y llegaremos
a un nivel de stress que puede perjudicar nuestra salud.
Así que aprendamos a hacer silencio y
esto nos rendirá muchos mejores frutos y una vida mas saludable.
Infinitas Epifanías para Ti!

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