martes, 10 de enero de 2017

Seguimos con el relato...

Y siguiendo con el relato... hay un sin fin de acontecimientos en mi vida que distan lejanamente de ser simples o cotidianas situaciones, les contaba en la publicación anterior lo bendecida que soy.

Les comentaré sobre un hecho en particular, que hasta el día de hoy sigo sin creerlo del todo.

Siempre fui, desde muy niña, creyente de la Virgen de Guadalupe, estudié en un colegio parroquial del mismo nombre, de ahí mi fe hacia esta virgencita. Durante toda mi época escolar la Virgen de Guadalupe fue una presencia constante, y digamos que creía en ella, pero con el pasar de los años y de las experiencias adquiridas durante mi vida, esa creencia se convirtió en FE y hoy puedo decir firme y decidida que SOY UNA MUJER DE FE, fe en Dios inicialmente, fe en la Virgen de Guadalupe y fe en todos los ángeles que desde el cielo me acompañan y protegen (entre estos angelitos se encuentra mi abuelita y mi madre).

Mi Madre fue una mujer particularmente luchadora, siempre me preguntaba yo de donde sacaba ella tanta fortaleza para afrontar la avalancha de adversidades clínicas que le tocaba vivir, al final de su vida, ella a pesar de saber que la enfermedad estaba ganando, no se dejo abatir ni asustar y con la frente en alto la desafió cuantas veces quiso. En mi intento terrenal (y quizá hasta egoísta) decidí presentarme frente a la Virgen de Guadalupe (hay una Iglesia aquí en mi ciudad con su nombre) y pedirle por la salud de mi madre, le hice una promesa: "la salud de mi madre a cambio de un gran sacrificio personal" y así fue, hicimos ese trato, así que además de aquel (supuesto enorme sacrificio mío) prometí que le llevaría flores el día de su cumpleaños, es decir que le llevaría un hermoso arreglo floral el día en que se festejaba su santidad.

Pues llegó aquel día, en que debía llevarle el mejor de los mejores de los arreglos florales, pero ese día al ver mi cartera, me di con la sorpresa de que el dinero no alcanzaba y desesperada me pregunté "y ahora que hago? le prometí a la Virgen que le llevaría unas flores de una reconocida florería ", pero eso no iba a ser posible, así que resignada, fui al mercado con las pocas monedas que tenía y le compré las flores más económicas (recuerdo que no me gustaron, y que hasta las vi medio marchitas) pero que mas podía hacer?.
Con este maltrecho intento de arreglo floral fui a la iglesia a ofrecerlas y recuerdo que le pedía perdón en medio de un llanto incontenible, lo único que hacia era pedirle perdón y le rogaba porque me cumpliera (al menos en algo) su parte del trato, recuerdo que le decía que yo era consciente de que no estaba cumpliendo con mi parte del trato pero que le rogaba encarecidamente por la salud de mi madre, que por esa época aun andaba estable (dentro de su cuadro clínico).
Con este mal sabor, regrese a casa preocupada y muy triste por no haber podido llevarle las flores que tanto había planeado llevar.

Pero (nuevamente) como soy un ser humano bendecido, se presentó la oportunidad de viajar a Mexico, y el único lugar que yo deseaba pisar era "La Basílica de Guadalupe" en el DF, así que casi obligando a 4 personas mas, me subí a una pesera rumbo a la casa de la Virgen. Al llegar la emoción me embargaba, pero al ingresar el sentimiento fue abrumador, simplemente es inexplicable decir que se siente estar ahí, es apoteósico, fabuloso, es envolvente, se te cruzan por el corazón sentimientos de algarabía y gozo.

Para mí, fue un milagro poder estar ahí, mas aún, después de haber incumplido mi parte del trato con la Virgencita... entonces frente a ella volví a prometer algo que si estaba segura de poder cumplirle... así que le prometí que a partir de ese año, la visitaría en su iglesia de mi ciudad por 5 años consecutivos y que le llevaría flores, porque para mi fue y sigue siendo un milagro que la Virgen me permita conocer su casa. Esos 5 años ya pasaron y sigo yendo cada 12 de diciembre a la Iglesia "Nuestra Señora de Guadalupe" aquí en mi ciudad.

Y una vez mas, entendí y comprendí que las bendiciones están presentes en mi vida, por eso HOY no dejo de soñar, no dejo de creer y no dejo jamás de tener FE.

Ese es uno de mis mejores pilares, si es que no es el mas fuerte que poseo... MI FE.

En lo personal, si una persona me contara esto, no estoy segura si lo creería del todo, pero por favor créanme SUCEDIÓ tal y como se los cuento.

Así que vamos sumando:

GRACIAS + BENDICION + ACTITUD + FE = "SUEÑOS CUMPLIDOS" (por ahora llamemoslo así)

Dios y la Virgen de Guadalupe te llenen de bendiciones y protección siempre!!!



Infinitas Epifanías para ti!

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