Y siguiendo con el relato... hay un sin fin de
acontecimientos en mi vida que distan lejanamente de ser simples o cotidianas
situaciones, les contaba en la publicación anterior lo bendecida que
soy.
Les comentaré sobre un hecho en particular, que hasta
el día de hoy sigo sin creerlo del todo.
Siempre fui, desde muy niña, creyente de la Virgen de
Guadalupe, estudié en un colegio parroquial del mismo nombre, de ahí mi fe
hacia esta virgencita. Durante toda mi época escolar la Virgen de
Guadalupe fue una presencia constante, y digamos que creía en ella, pero con el
pasar de los años y de las experiencias adquiridas durante mi vida, esa
creencia se convirtió en FE y hoy puedo decir firme y decidida que SOY UNA
MUJER DE FE, fe en Dios inicialmente, fe en la Virgen de Guadalupe y fe en
todos los ángeles que desde el cielo me acompañan y protegen (entre
estos angelitos se encuentra mi abuelita y mi madre).
Mi Madre fue una mujer particularmente luchadora, siempre
me preguntaba yo de donde sacaba ella tanta fortaleza para afrontar la
avalancha de adversidades clínicas que le tocaba vivir, al final de
su vida, ella a pesar de saber que la enfermedad estaba ganando, no se dejo
abatir ni asustar y con la frente en alto la desafió cuantas veces quiso. En mi
intento terrenal (y quizá hasta egoísta) decidí presentarme
frente a la Virgen de Guadalupe (hay una Iglesia aquí en mi ciudad con su
nombre) y pedirle por la salud de mi madre, le hice una promesa: "la salud
de mi madre a cambio de un gran sacrificio personal" y así fue,
hicimos ese trato, así que además de aquel (supuesto enorme
sacrificio mío) prometí que le llevaría flores
el día de su cumpleaños, es decir que le llevaría un
hermoso arreglo floral el día en que se festejaba su santidad.
Pues llegó aquel día, en que debía llevarle el
mejor de los mejores de los arreglos florales, pero ese día al ver mi
cartera, me di con la sorpresa de que el dinero no alcanzaba y desesperada me
pregunté "y ahora que hago? le prometí a la Virgen que le llevaría
unas flores de una reconocida florería ", pero eso no iba a ser
posible, así que resignada, fui al mercado con las pocas monedas que
tenía y le compré las flores más económicas (recuerdo que no me
gustaron, y que hasta las vi medio marchitas) pero que
mas podía hacer?.
Con este maltrecho intento de arreglo
floral fui a la iglesia a ofrecerlas y recuerdo que
le pedía perdón en medio de un llanto incontenible,
lo único que hacia era pedirle perdón y le rogaba porque me
cumpliera (al menos en algo) su parte del trato, recuerdo que
le decía que yo era consciente de que no estaba cumpliendo
con mi parte del trato pero que le rogaba encarecidamente por la salud de mi
madre, que por esa época aun andaba estable (dentro de su cuadro
clínico).
Con este mal sabor, regrese a casa
preocupada y muy triste por no haber podido llevarle las flores que
tanto había planeado llevar.
Pero (nuevamente) como soy un ser humano bendecido, se
presentó la oportunidad de viajar a Mexico, y el único lugar que yo
deseaba pisar era "La Basílica de Guadalupe" en el
DF, así que casi obligando a 4 personas mas, me subí a una pesera
rumbo a la casa de la Virgen. Al llegar la emoción me embargaba, pero al
ingresar el sentimiento fue abrumador, simplemente es inexplicable decir que se
siente estar ahí, es apoteósico, fabuloso, es envolvente, se te
cruzan por el corazón sentimientos de algarabía y gozo.
Para mí, fue un milagro poder estar ahí, mas
aún, después de haber incumplido mi parte del trato con la
Virgencita... entonces frente a ella volví a prometer algo que si
estaba segura de poder cumplirle... así que le prometí que a partir
de ese año, la visitaría en su iglesia de mi ciudad por 5 años
consecutivos y que le llevaría flores, porque para mi fue y sigue siendo un
milagro que la Virgen me permita conocer su casa. Esos 5 años ya pasaron y sigo
yendo cada 12 de diciembre a la Iglesia "Nuestra Señora de
Guadalupe" aquí en mi ciudad.
Y una vez mas, entendí y comprendí que las
bendiciones están presentes en mi vida, por eso HOY no dejo de soñar,
no dejo de creer y no dejo jamás de tener FE.
Ese es uno de mis mejores pilares, si es que no es el mas
fuerte que poseo... MI FE.
En lo personal, si una persona me contara esto,
no estoy segura si lo creería del todo, pero por favor
créanme SUCEDIÓ tal y como se los cuento.
Así que vamos sumando:
GRACIAS + BENDICION + ACTITUD + FE = "SUEÑOS
CUMPLIDOS" (por ahora llamemoslo así)
Dios y la Virgen de Guadalupe te llenen de bendiciones
y protección siempre!!!
Infinitas Epifanías para ti!
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